Hacia lo alto.
He descubierto
los pozos más profundos del Averno,
la cuna del pecado y
millones de demonios transformados
en minúsculas gotas saladas
recorriendo lo que, tocado por él,
antes carne cruda y ahora oleajes
de deseo en las entrañas.
Hay que probar suerte
hasta quedarse sin monedas;
la ausente locura de lo divino
y muchas y sucias carcajadas
son la ofrenda a este altar de lo maldito
que perdura.
Dijimos adiós a cada partícula de piedra,
buscando inmunidad
en la perpetuidad firme
del tiempo, uno.
los pozos más profundos del Averno,
la cuna del pecado y
millones de demonios transformados
en minúsculas gotas saladas
recorriendo lo que, tocado por él,
antes carne cruda y ahora oleajes
de deseo en las entrañas.
Hay que probar suerte
hasta quedarse sin monedas;
la ausente locura de lo divino
y muchas y sucias carcajadas
son la ofrenda a este altar de lo maldito
que perdura.
Dijimos adiós a cada partícula de piedra,
buscando inmunidad
en la perpetuidad firme
del tiempo, uno.
Comentarios
Publicar un comentario
Comentar