*

2/1/22

Solo se trata de prestar atención

cuando ya han bajado los cierres

y caminan torpes por las calles

los perros sin hogar,

sin patria ni dueño

que les llene el corazón.

La perpendicular azul que los cubre

engaña como falso cielo

o un sol marciano a medianoche.

Sigue el rastro de la juventud,

de la bohéme mal entendida,

guitarras con sabor a cerveza y cigarro

y la calle sucia

como un cliché manoseado por todos.

Así, torpes y sucios también

como los adoquines

y la noche

hasta el espíritu

buscan la pausa en la caricia

del mendigo que apenas llora

por el frío del mes de enero,

colillas que como manos

debajo de una mesa escolar

se encuentran en el silecnio.


Comentarios

Entradas populares de este blog

*

Ejercicio #17