Campo a través
La competición
siempre ha sido estímulo
suficiente.
Mi sangre que corre
más rápido
que tu sangre
por tus propias venas,
ajenas a las mías.
Has expulsado con rabia
mis adentros
de tu cuerpo turbio y convaleciente.
Han manchado de agua y barro sucio
la ofrenda pobre y tardía
que te ofrecí
cruzando el mar
a nado,
sin verso ni rostro
que sujetase la vela del cielo.
Los hombres permiten.
La sangre no acepta compañías pasajeras.
siempre ha sido estímulo
suficiente.
Mi sangre que corre
más rápido
que tu sangre
por tus propias venas,
ajenas a las mías.
Has expulsado con rabia
mis adentros
de tu cuerpo turbio y convaleciente.
Han manchado de agua y barro sucio
la ofrenda pobre y tardía
que te ofrecí
cruzando el mar
a nado,
sin verso ni rostro
que sujetase la vela del cielo.
Los hombres permiten.
La sangre no acepta compañías pasajeras.
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