Caen, por su propio peso.
Caen, por su propio peso
en la baldosa
de una habitación oscura.
He decidido que quiero verte
pero con las luces
apagadas,
y sentirte sol y luna y astros menores
rodando por mi mano.
La voz y la palabra no me sirve, ni
a ti,
ni a este cielo de estrellas que nos mira.
Sirve el latir de tu carne contra
mi carne
y el pulso de la tierra que acompasa.
Se han llevado la manta
y el frío es buena excusa.
en la baldosa
de una habitación oscura.
He decidido que quiero verte
pero con las luces
apagadas,
y sentirte sol y luna y astros menores
rodando por mi mano.
La voz y la palabra no me sirve, ni
a ti,
ni a este cielo de estrellas que nos mira.
Sirve el latir de tu carne contra
mi carne
y el pulso de la tierra que acompasa.
Se han llevado la manta
y el frío es buena excusa.
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