Χάος

Agachó la cabeza, pero no llegó
a cerrar los ojos.
Su melena se desbordaba por la mano
que sostenía en el aire su suspiro
y tapaba con picardía
y unas gotas
que rodaban
por mi ser, enfrentado a la longitud de su mirada,
medio iris
mitad marrón, mitad universo.
Puro caos entregado a parar el lugar
y el tiempo pobre
cada seis segundos,
Pulsos del aire alrededor del vacío
Entre nuestros cuerpos.

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