Sueños para la Helena.
Da la vuelta. Vuelve atrás. ¿En el tiempo? Ojalá pudiera. Gírate. Mírame y dime un sueño. Cuéntame un beso desde tus pupilas, que no lo arruine el ruido exterior. Pruébalo. Cierra los ojos y no sueñes, pues terminarás despertando, solo vive este momento eterno, ya sea en un fugaz robo de la imagen con una cámara o en el implacable archivador de tu memoria. Guárdalo en un sitio seguro, al lado de tu vida, en el otro costado de la cama, para que así te acompañe las noches en las que yo no pueda. Y no podré, no ahora, quizá nunca, puede que siempre lo haga desde la ruptura de mi conciencia al anochecer, día a día, por cada palabra que no me callaste con tus labios habrá un año que de ti me aleje la distancia. O quizá sí, sí lo haré, velaré tu descanso aguantando el cansancio para no apartar mis ojos de tu rostro, aunque no habrá diferencia, pues si lo hago, seguiré viéndote, como ya hago siempre.
Sol de verano. Mediodía. Abrir las persianas de mi cuerpo y me deslumbre tu presencia. Quién pudiera...
Mi preferida, sin duda.
ResponderEliminarSigue así :)