Cuarto relato corto. The fitgh with the fate (II)
Luz. Después, oscuridad. Es mi retina la que aprecia este matiz solar. Problema resuelto. Mis ojos ya se han acostumbrado al poder del astro rey. No es temprano. Tampoco tarde. Sin embargo, seré impuntual si acudo a mi cita con el Destino. Fácil. No hay complicación. No iré. Me doy la vuelta. Sonrío. Empiezo a caminar sin prisa. Entro en "Las Tullerías". Observo a cada paso el bello paisaje de este enorme jardín, la variedad de sus flores, la tranquilidad de sus habitantes, la paz interior que da el silencio en un lugar hermoso. Deambulo por su laberíntica estructura. Me pierdo entre sus lagunas de sueños, llorados por el cielo. Escucho con atención el canto de los pájaros que pueblan este reino. Localizo un banco. Me acerco a él y me siento. Inspiro. Expiro. Saboreo el dulce aroma de la victoria contra el enemigo. Lo he burlado. He engañado al Destino con sus propias cartas. Me relajo del todo, pero poco me dura el descanso. Al instante vuelco mi atención en el rosal que se ...